El Núcleo de Desarrollo Endógeno “Fabricio Ojeda” (NDEFO) está ubicado en la antigua Planta de Llenado “Nueva Caracas”, en el sector Gramoven de Catia, parroquia Sucre, en el oeste de Caracas. Durante 12 años la planta estuvo inactiva por el aumento de la población residencial a sus alrededores.Está construido en una superficie de aproximadamente 16 hectáreas, que años anteriores pertenecía a PDVSA, y que cumplía funciones de depósito.A finales del 2003, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, propuso convertir estos espacios en un Núcleo de Desarrollo Endógeno, con la intención de mejorar la calidad de vida de aproximadamente cuarenta mil familias que habitan las comunidades vecinas. A corto y mediano plazo el objetivo principal es incentivar el progreso de capacitación de los habitantes del sector y promover el capital de la localidad mediante la elaboración de sus productos.En febrero de 2004 comienzan las reuniones con miembros de las comunidades cercanas para decidir las características que tendría el núcleo. Organizados en mesas de trabajo por áreas y en Asambleas Comunitarias, las comunidades participaron en la formulación de los proyectos.El 24 de mayo del 2004 comienza la construcción del NDEFO con mas de 330 personas de las comunidades cercanas, organizadas en 24 Cooperativas de Construcción, junto a la Brigada de Ingenieros de la Armada.A la fecha se han ejecutado once obras en este NDE, y para la segunda etapa se realiza la construcción de una Escuela Bolivariana, un Centro Maternal Simoncito, un Centro de Rehabilitación Integral, un Comedor Solidario, un Cafetín, un Auditorio-Gimnasio y un Módulo de Barrio Adentro.Para etapas posteriores está propuesta la realización de una Biblioteca Pública, un Infocentro, un Centro de Producción Audiovisual, una Escuela de Cooperativismo, un Polideportivo, un Centro de Acopio Mercal y un Centro de Producción para la pequeña y mediana empresa.Actualmente, la comunidad organizada en el Núcleo de Desarrollo Endógeno Fabricio Ojeda, cuenta con los siguientes servicios:
La Economía Política del Socialismo y el Desarrollo Endógeno en Venezuela
Desarrollo Endógeno 1 Commentario »La Economía Política del Socialismo y el Desarrollo Endógeno en Venezuelaaporrea.orgPor: Cristopherd J. Alaña Fecha de publicación: 12/01/07
Es innegable que la llamada «globalización neoliberal» tiene como principales beneficiarios a los grupos económicos y las grandes corporaciones, siendo dirigida u orientada desde la cúspide del poder internacional. En otros términos, el fenómeno como tal tiene una dimensión tanto económica como política, ambas inseparables
El paradigma del desarrollo dominante descansa en el crecimiento incesante de la producción de bienes y servicios cuya finalidad última es el consumo, y cuya amplitud y profundización a través del juego de las fuerzas “invisibles” (“libres”) del mercado, se espera que irradien a toda la sociedad (estándares de consumo y niveles de ingreso superiores a las necesidades básicas). Este tipo de desarrollo ha producido una realidad muy diferente a la postulada por el modelo: desigualdad social y entre los géneros, violencia, destrucción del ambiente y contaminación son algunas de sus características.
El análisis comprende una secuencia que va dirigida desde el Concepto de Economía Política, pasando por las formas dominantes económicas internacionales, hasta la repuesta humana desarrollada como política de estado en Venezuela, a través de
ECONOMÍA POLÍTICA:
Ciencia que trata del desarrollo de las relaciones sociales de producción. Estudia las leyes económicas que rigen la producción, la distribución, el cambio y el consumo de los bienes materiales en la sociedad humana, en los diversos estadios de su desarrollo.
La economía política es una ciencia histórica. Revela las condiciones y causas del origen, evolución y cambio de unas formas sociales de producción por otras, más progresivas.
La economía política roza los intereses económicos y políticos fundamentales de los hombres, de las diversas clases de la sociedad y, en las formaciones antagónicas de clase, es campo de una aguda lucha clasista. Por esto no existe ni puede existir una economía política única para todas las clases.
Existen
Como quiera que las relaciones de producción son relaciones entre los hombres y se forman en el proceso de producción de los bienes materiales, la economía política estudia y desentraña las leyes que presiden el desarrollo de tales relaciones en estrecha conexión y acción recíproca con las fuerzas productiva, fuerzas que, en unidad con las relaciones de producción, constituyen el modo de producción de una determinada formación económico– social.
La economía política empezó a desarrollarse como ciencia independiente al nacer el modo de producción capitalista. A ese período corresponden las primeras tentativas de interpretar teóricamente y elucidar varios fenómenos del capitalismo. En los siglos XVI-XVIII, surgió y se desarrolló la corriente del pensamiento económico y de la economía política conocidos con el nombre de mercantilismo.
Los mercantilistas, centrando su atención en los fenómenos superficiales de la vida económica de la sociedad, atribuyeron un significado decisivo a la esfera de la circulación, al comercio, al dinero, como fuente única de la riqueza.
En el período en que se forma el modo capitalista de producción, cuando la burguesía era todavía una clase ascendente y desempeñaba un papel progresivo en la lucha contra el feudalismo, cuando las contradicciones entre la burguesía y el proletariado aún no se habían desarrollado, surgió y se estructuró
Sus fundadores, W. Petty, A. Smith y D. Ricardo, iniciaron la investigación científica del modo capitalista de producción, hicieron muchos descubrimientos importantes en la elucidación de las leyes que rigen la producción social y la distribución de los bienes materiales.
Sin embargo, la limitación burguesa y el insuficiente desarrollo del capitalismo impidieron a los clásicos de la economía política burguesa descubrir la esencia explotadora y el carácter históricamente transitorio del capitalismo, poner al desnudo las contradicciones antagónicas del mismo.
Desde el momento en que la lucha de clases del proletariado empezó a amenazar la existencia del capitalismo, la economía política burguesa clásica cedió su puesto a la economía política vulgar, es decir, no científica, que domina en el mundo capitalista hasta el presente.
Sus primeros representantes, J. B. Say, T. R. Malthus, J. S. Mill, MacCulloch y otros, suplantaron el conocimiento científico de los fenómenos económicos por la descripción de sus nexos puramente externos, superficiales, con miras a la intencionada defensa del régimen capitalista.
Cabe destacar la existencia del problema no definido ni resuelto el de
Cuando aparece el marxismo, la tarea principal de los economistas vulgares estriba en refutarlo. Utilizando el anticomunismo como principal arma político-ideológica del imperialismo, la economía política burguesa contemporánea dirige burdos y primitivos ataques contra el socialismo científico y los países socialistas, inventa nuevas impugnaciones “científicas” del marxismo, intenta adaptar la doctrina económica marxista-leninista a las nuevas necesidades de la apología del capitalismo actual.
Mientras que la condiciones del análisis marxista centra sus direcciones a que las concesiones teóricas pre-existentes económicas, le hacen un pago monetario al trabajador, campesino o proletariado en general, por su fuerza de trabajo más no por su trabajo.
En las condiciones a que da origen la lucha entre los dos sistemas mundiales-el socialista y el capitalista-, los economistas burgueses consideran, que su principal tarea estriba en conservar por todos los medios el capitalismo, presentarlo como capitalismo “popular” del que se afirma que ha perdido su naturaleza capitalista y se ha convertido poco menos que en socialismo, con lo que pretenden evitar su hundimiento inevitable.
Estudiando el modo capitalista de producción y aprovechando con espíritu crítico los elementos científicos de la economía política burguesa clásica, Marx y Engels crearon, por primera vez, laEconomía Política Proletaria, auténticamente científica, que se convirtió en importantísima parte integrante del marxismo – leninismo.
El marxismo llevó a cabo un cambio radical, revolucionario, en la economía política. Allí donde los economistas burgueses veían relaciones entre las cosas, Marx descubrió relaciones entre los hombres, entre las clases sociales, relaciones económicas de producción. Son, precisamente, las relaciones de producción entre los hombres, en cuanto las relaciones fundamentales y decisivas de todas las relaciones sociales, las que constituyen el contenido de los fenómenos sociales, objeto de estudio de la economía política.
Los análisis marxistas desarrollan y evalúan los conceptos de las Relaciones Valor-Trabajo, aportando un nuevo concepto el de
Frente a los economistas burgueses, que consideran el modo capitalista de producción como perpetuo, invariable y plenamente acorde con la naturaleza y los intereses del hombre, la economía política proletaria descubrió las leyes internas del origen, desarrollo e inevitable hundimiento del capitalismo, por primera vez demostró científicamente la limitación del capitalismo, su carácter históricamente transitorio.
La doctrina económica de Marx y de Engels constituye una fundamentación profunda y multilateral acerca de que es inevitable el hundimiento revolucionario del capitalismo y la instauración de la dictadura de la clase obrera, acerca de la misión histórica del proletariado como sepulturero del capitalismo y creador de la sociedad nueva, comunista.
A la investigación multilateral de las relaciones de producción del capitalismo está consagrado el principal trabajo de Marx: “El Capital”. En él, Marx puso al descubierto la ley económica que rige el movimiento de la sociedad capitalista (la producción y apropiación de la plusvalía), analizó las contradicciones del capitalismo y demostró científicamente la inevitabilidad de la sustitución revolucionaria del capitalismo por el socialismo.
La piedra angular de la doctrina económica de Marx es la teoría de la plusvalía, teoría con que se revela el secreto de la explotación capitalista, se muestran al desnudo las irreconciliables contradicciones antagónicas entre el trabajo y el capital, que llevan al capitalismo a su inevitable hundimiento.
Basado esto en la llamada Contradicción económica Fundamental del Capitalismo que es la necesidad de que la producción tenga un carácter más social, con la realidad de que la apropiación de la plusvalía tenga un carácter más privado.
La economía política proletaria muestra cómo todo el discurso del desarrollo histórico de la sociedad humana prepara las condiciones en que nace y vence el modo comunista de producción. La economía política proletaria se formó en lucha sin cuartel con las concepciones hostiles al marxismo en la esfera de la teoría económica. Alcanzó su ulterior desarrollo en los trabajos de Lenin. Defendiendo la doctrina revolucionaria del marxismo contra los ataques de la seudociencia burguesa, así como contra las tergiversaciones de los revisionistas y oportunistas, Lenín desarrolló con espíritu creador la doctrina económica de Marx y Engels, elevó el marxismo a un nuevo grado, más elevado. Lenin creó la doctrina del imperialismo como estado superior del capitalismo, descubrió la esencia y los rasgos fundamentales de la crisis general del capitalismo, desarrollo la teoría de la revolución proletaria, fundamentó la inevitabilidad de la victoria del socialismo en un solo país, la doctrina sobre la no simultaneidad de la victoria del socialismo en diversos países y la multiplicidad de formas del transito al socialismo, la importancia histórico-mundial de la alianza de la clase obrera con el campesinado en la lucha por la victoria de la revolución socialista. Lenin sentó las bases de una nueva sección en la ciencia económica:
Esta nueva parte de la economía política revela las leyes económicas de la transición del capitalismo al socialismo, los caminos y métodos para establecer el modo comunista de producción; investiga las leyes económicas objetivas del socialismo, da una explicación fundada de las condiciones objetivas a que responde el paso gradual al comunismo.
Pone al descubierto las leyes de formación y desarrollo del sistema mundial del socialismo. La economía política marxista—leninista constituye una poderosa arma teórica en la lucha contra el imperialismo y por la edificación del comunismo, sirve a los partidos comunistas y obreros de todos los países como guía para la acción.
La economía política marxista-leninista posee un carácter de clase, de partido. Desenmascara decididamente la esencia anticientífica y reaccionaria de la ciencia económica burguesa, defensora del capitalismo; sostiene una lucha intransigente contra el revisionismo, el reformismo y otras tergiversaciones de la teoría económica. La economía política del socialismo, como el marxismo en su conjunto, posee un carácter creador y activo. Se desarrolla en estrecho lazo con la práctica de la edificación comunista. Generalizando la experiencia de la creación de la sociedad comunista en la ex U.R.S.S., la experiencia de la construcción del socialismo en todos los países del sistema socialista mundial, la experiencia del desarrollo del capitalismo, la práctica del movimiento obrero y de la lucha de los pueblos oprimidos y dependientes contra el Imperialismo, la economía política marxista-leninista se va enriqueciendo sin cesar con nuevos principios teóricos y nuevas conclusiones.
Han sido importantes hitos en el desarrollo creador de la economía política marxista-leninista, las resoluciones de los Congresos XX y XXI del P.C.U.S., así como los documentos de las Conferencias de los partidos comunistas y obreros celebradas en 1957 y en 1960. Realizó una aportación ingente en el avance de la economía política, el XXII Congreso del P.C.U.S.
En el programa aprobado y en las resoluciones del Congreso XXII, ya referido, se hace un profundo análisis de los Problemas más importantes de
El relativo a las dos fases de desarrollo de la sociedad comunista y a las leyes de la transformación del socialismo en comunismo.
El de la creación de la base material y técnica del comunismo; el de las vías de desarrollo y aproximación de las dos formas de propiedad socialista.
El de la desaparición de las diferencias de clase y la consolidación de la igualdad social; el de la transformación gradual de las relaciones de producción socialistas en comunistas; el de llevar hasta su término la revolución cultural y educar al hombre nuevo. Forma un importante capítulo de la economía política del socialismo, la caracterización del sistema socialista mundial y las leyes de su desarrollo. Junto a la economía política existen varias ciencias que estudian distintos aspectos de las relaciones
económicas basándose en las leyes descubiertas por la economía política.1
RESPECTO AL EJERCICIO GUBERNAMENTAL:
Algunos economistas señalan en sus trabajos sobre teorías del sector público, que la importancia del organismo son las siguientes:
1) Un Sector Público que se encargue de proporcionar bienes sociales.
2) Un Sector Público que garantice la distribución de la renta.
3) Un Sector Público que consolide y oriente la estabilidad macroeconómica.
Todo ello dejando claro que el mercado por si solo no se regula y que un sector publico eficiente y eficaz contribuye con la conducción de ese mercado.
Esto debe incidir entre las diferencias objetivas de las relaciones de producción, con un sentido social, es decir socializando los medios de producción y difundiendo las experiencias en las transformaciones de las bases y sectores económicos, para poder construir el socialismo de siglo XXI.
Ahora bien, para que un sector publico pueda transmitir la confianza a la sociedad de que su política económica va encaminada a objetivos únicamente sociales y no partidistas e individualistas, debe presentar siempre un programa coherente y consistente en el tiempo así como también debe engendrar proyectos donde el objetivo final sea satisfacer las necesidades colectivas resguardando el bienestar social, que es el fin ultimo de toda política dirigida a la economía.
En el marco de una economía Globalizadora Neoliberal con pleno empleo se asume que toda la población en edad de trabajar (
Esta es, en síntesis, la versión de la macroeconomía estándar.
Sin embargo, cuando el empleo es “relativizado” por el sistema entonces estamos operando en una realidad no solamente con desequilibrios macroeconómicos, sino también con dualismos y brechas sociales, que es la realidad latinoamericana: empleo/desempleo, moderno/tradicional, formal/informal, riqueza vis-a-vis pobreza, inclusión de pocos/exclusión de muchos, etc.
En un contexto así la macroeconomía (keynesiana o neoclásica) deja de ser el marco apropiado para diagnosticar, analizar y evaluar la realidad. Para diseñar alternativas se necesita en estos casos construir escenarios más complejos o realizar un análisis estratégico donde la economía es solamente una de las dimensiones del desarrollo.
En la actual etapa histórica esa postura teórica y epistemológica implica al argumento sobre el agotamiento del pensamiento keynesiano, reconocido sin embargo por pocos. Si se pasa revista a los planteamientos con enfoque macro surgidos sobre política social en la región (pobreza y necesidades básicas, gasto y seguridad social, desarrollo urbano y otros) aparecen al menos dos elementos comunes: el primero (a nivel teórico) lo constituyen los fundamentos keynesianos alrededor sobre todo de la política fiscal redistributiva (particularmente: impuestos, subsidios y reorientación del gasto.
El segundo, en estrecha correspondencia con el anterior, se refiere al rol activo y promotor que se le asigna al Estado, lo cual es mal visto por quienes han hecho de la oposición entre mercado y Estado una disyuntiva.
En relación a los movimientos económicos mundiales El Consenso de Washington (CW) se puede entender como la gestión macroeconómica del capital en la globalización. Fue concebido para remover la ingerencia del Estado en la economía, especialmente en los países del Sur, y lo logró en las cuestiones que se propuso hacer (privatizaciones, reducción del aparato público, desregulaciones, apertura y libre entrada de capitales, “flexibilidad” laboral).2
Lo que dichas políticas evidencian es la articulación entre el Estado y el capital financiero internacional, la cual tiene su concreción orgánica en los acuerdos con el FMI y el Banco Mundial (Cartas de Intención) o en estrategias más globales (Consenso de Washington). Las políticas económicas, al menos en América Latina y el Tercer Mundo, han dejado de ser soberanas desde hace mucho tiempo. La adhesión a los equilibrios macroeconómicos y al fomento de una “economía sana” de libre mercado, Son los principales argumentos de un discurso supuestamente moderno y técnico, realista y pragmático, para encubrir con un velo ideológico la alianza estratégica de las élites empresariales, políticas y tecnocráticas con el gran capital.
En realidad, oculta también la incapacidad (política) del Estado (que en América Latina es histórica) para tomar decisiones económicas que consideren los intereses y necesidades de las mayorías postergadas y empobrecidas. Es necesario, pues, introducir en los países pobres la demanda por democratización en el manejo de los asuntos económicos de interés público, que ya tienen un apoyo mundial con lo de Seattle y el Foro Social Mundial.
Sin embargo, la economía política no ha desarrollado una crítica de la razón instrumental ni del poder capitalista sino un discurso de la subalternidad.3
De allí nace, para citar como ejemplo en Venezuela, a partir de Marzo del 2004, la “Misión Vuelvan Caras” como punta de lanza del Desarrollo Económico Endógeno, estrategia fundamental para la transformación del modelo Capitalista, en un modelo de Producción social más humano contra el Neoliberalismo y en relación a
DESARROLLO ENDÓGENO
Es un modelo de desarrollo en el que los ciudadanos y ciudadanas utilizan sus potencialidades y recursos territoriales para promover el bienestar colectivo y calidad de vida para todos y todas.
Implica un proceso de transformación estructural basada en el reconocimiento de nuestra cultura, el respeto al medio ambiente y las relaciones equitativas y cooperativas de producción.
PRINCIPIOS:
Democracia participativa.
Soberanía alimentaria.
Organización popular.
Cooperativismo.
Desconcentración territorial.
Trabajo no dependiente.
Redistribución de la tierra.
Cultura local.
Ambiente sano y productivo.
Equidad de género.
Producción nacional.
Comunicación libre y alternativa
Independencia y pertinencia tecnológica.

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